lunes, 25 de mayo de 2009

Gabriela Mistral

(Vicuña 1889 - Nueva York 1957)


Nació en Vicuña (Chile) el 7 de abril de 1889, con el nombre de Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayata. Era hija de la modista Petronila Alcayaga, y del preceptor Juan Gerónimo Godoy, quien abandonó a su familia cuando su hija tenía apenas tres años.
Lucila mostró gran vocación por la docencia. En 1904 obtuvo el cargo de profesora ayudante de la Escuela de la Compañía Baja. En 1908 se desempeñó como maestra en la ciudad de Cantera, y luego, en los Cerillos. En 1910 logró el título de Profesora de Primaria, otorgado por el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.Visitó México en el rol de educadora, y cooperó en la reforma educacional con José Vasconcelos. Estudió, en sus viajes a Estados Unidos y Europa, las escuelas y métodos educativos de esos lugares.
Entre 1933 y 1953 fue Cónsul de su país en varias ciudades, como por ejemplo, Madrid, Lisboa y Los Ángeles.
Su poesía puede calificarse como modernista, siendo mística, emotiva y centrada en temas cotidianos. Fue traducida a varios idiomas, y muchos escritores latinoamericanos, como Pablo Neruda y Octavio Paz, sintieron su influencia.

El cáncer puso fin a su vida, el 10 de enero de 1957, en Nueva York.








OBRAS

Se destacan entre sus obras: “Sonetos a la muerte” (1914), “Desolación” (1922), “Lecturas para mujeres” (1923), “Ternura” (1924), “Nubes blancas y Breve descripción de Chile” (1934). Dedicado a su madre, que había fallecido en 1929, escribió “Tala”, en 1938. Le siguen “Antología” (1941), “Lagar”, obra que escribe en 1954, inspirada en muchos poemas por los horrores de Segunda Guerra Mundial, “Recados contando a Chile” (1957), y “Poema de Chile” (1967), editado luego de su muerte.
El 12 de diciembre de 1914, recibió el Primer Premio en el Concurso Nacional de Literatura “Juegos Florales” en Santiago, por “Sonetos de la Muerte”, que tratan del suicidio de Rogelio Ureta, de quien estaba profundamente enamorada. Fue en este concurso donde comenzó a utilizar el seudónimo de Gabriela Mistral, en homenaje a los poetas Gabriele D’Annunzio y Frédéric Mistral.
El 10 de diciembre de 1945 se convirtió en la primera latinoamericana en recibir el Primer Premio Nobel de Literatura, de manos del Rey Gustavo V, de Suecia.
El Doctorado Honoris Causa del Mills Collage of Oakland, California, le fue concedido en 1947, y en 1951, recibió el Premio Nacional de Literatura.










pOeMaS







EL ÁNGEL GUARDIAN




Es verdad, no es un cuento;



hay un Angel Guardián



que te toma y te lleva como el viento



y con los niños va por donde van.







Tiene cabellos suaves



que van en la venteada,



ojos dulces y graves



que te sosiegan con una mirada



y matan miedos dando claridad.



(No es un cuento, es verdad.)







El tiene cuerpo, manos y pies de alas



y las seis alas vuelan o resbalan,



las seis te llevan de su aire batido



y lo mismo te llevan de dormido.







Hace más dulce la pulpa madura



que entre tus labios golosos estruja;



rompe a la nuez su taimada envoltura



y es quien te libra de gnomos y brujas.







Es quien te ayuda a que cortes las rosas,



que están sentadas en trampas de espinas,



el que te pasa las aguas mañosas



y el que te sube las cuestas más pinas.







BESOS



Así de ardiente, así de vehemente,



diamante en su pasión transfigurado.



Amarte a ti, universo deseado.



besos que pronuncian por si solos



la sentencia de amor condenatoria,



hay besos que se dan con la mirada



hay besos que se dan con la memoria.



Hay besos silenciosos, besos nobles



hay besos enigmáticos, sinceros



hay besos que se dan solo las almas



hay besos por prohibidos, verdaderos.



Hay besos que calcinan y que hieren,



hay besos que arrebatan los sentidos,



hay besos misteriosos que han dejado



mil sueños errantes y perdidos.



Hay besos problemáticos que encierran



una clave que nadie a descifrado,



hay besos que engendran la tragedia



cuantas rosas en broche han deshojado.



Hay besos perfumados, besos tibios



que palpitan en íntimos anhelos,



hay besos que en los labios dejan huellas



como un campo de sol entre dos hielos.



Hay besos que parecen azucenas



por sublimes, ingenuos y por puros,



hay besos traicioneros y cobardes,



hay besos maldecidos y perjuros.



Judas besa a Jesús y deja impresa



en su rostro de Dios, la felonía,



mientras la Magdalena con sus besos



fortifica piadosa su agonía.



Desde entonces en los besos palpita



el amor, la traición y los dolores,



en las bodas humanas se parecen



a la brisa que juega con las flores.



Hay besos que producen desvaríos



de amorosa pasión ardiente y loca,



tú los conoces bien son besos míos



inventados por mí, para tu boca.



Besos de llama que en rastro impreso



llevan los surcos de un amor vedado,



besos de tempestad, salvajes besos



que solo nuestros labios han probado.



¿Te acuerdas del primero... ? indefinible;



cubrió tu faz de cárdenos sonrojos



y en los espasmos de emoción terrible,



llenáronse de lágrimas tus ojos.



Te acuerdas que una tarde en loco exceso



te vi celoso imaginando agravios.



te suspendí en mis brazos... vibró un beso,



y que viste después...? Sangre en mis labios.



Yo te enseñe a besar: los besos fríos



son de impasible corazón de roca,



yo te enseñé a besar con besos míos



inventados por mí, para tu boca.



DE SONETOS DE LA MUERTE


De nicho helado en que los hombres te pusieron


te bajaré a la tierra humilde y soleada.


Que de dormir en ella los hombres no supieron,


y que hermoso de soñar sobre la misma almohada.



Te acostaré en la tierra soleada con una


dulcembre de madre para el hijo dormido,



Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,


y en la azulada y leve polvereda de luna,


los despojos livianos irán quedando presos.



Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,


porque a ese hondor recóndito la mano de ninguna


bajará a disputarme tu puñado de huesos!


ALGUNOS OTROS LOS PODRAS ENCONTRAR:

http://www.poema-de-amor.com.ar/poemas-de.php?autor=275